¿QUÉ HARÍA YO SI FUERA PRESIDENTE DEL GOBIERNO? Segunda entrada

4. mar., 2016

Ya que está de moda --al menos está presente un día sí y otro también en los periódicos, en los informativos de televisión y de radio y en no pocos debates televisivos o radiofónicos—hablemos de la corrupción política en España. Son tantos y de tal magnitud los escándalos de corrupción que en los últimos tiempos sacuden a nuestro país, que de no ser España una monarquía, podríamos estar hablando de una república bananera…aunque bien podríamos llamarla monarquía bananera.

¿Qué haría yo si fuera presidente de España para combatir la corrupción? Lo primero, promulgar una ley que establezca que todo político elegido por votación popular en las elecciones (municipales, autonómicas y generales) al que la Justicia haya encontrado culpable de delitos de corrupción, aplicarle como sanción accesoria, además de la pena de cárcel que le imponga el tribunal, la inhabilitación de por vida para desempeñar cargos públicos; así como la expulsión, sin posibilidad de readmisión, del partido político al que pertenezca. Es posible que muchos piensen que mi proposición es un tanto radical. Quizás lo sea. Pero puede que no lo sea tanto. Imaginemos a un empresario que deposita toda su confianza en un empleado a quien le da incluso el acceso a la caja de caudales de la empresa y ese empleado le roba sistemáticamente y no pequeñas cantidades, vaya que mete la mano hasta el codo, el empresario lo denuncia. Lo juzgan y va a la cárcel. ¿Alguien en su sano juicio puede  pensar que una vez que ese empleado haya cumplido su condena, por muy rehabilitado que esté, el empresario le volverá a dar trabajo y acceso al dinero? ¿Meterías un zorro en tu gallinero?

Para mí, un político corrupto es más despreciable que un delincuente que roba por el simple placer de robar ---aclaro que a las personas que roban para comer o dar de comer a sus hijos no los considero delincuentes—. Y es despreciable porque al pedir o aceptar sobornos, está traicionando a los votantes que lo eligieron. Conviene que los políticos acaben de entender de una puta vez que cuando los ciudadanos ejercemos nuestro derecho al voto para elegir a quienes nos representarán en el Parlamento o para gobernar, lo hacemos para que trabajen por el bien del país. NO LES ESTAMOS DANDO UNA CARTA BLANCA PARA QUE SE ENRIQUEZCAN. Y mucho menos para que se forren mediante la corrupción.

En España da la impresión de que los políticos consideran a los votantes como empleados suyos y que una vez los hemos elegido, si te he visto no me acuerdo… La cosa es al revés. Somos los electores quienes los “contratamos” con nuestro voto para que trabajen –si no es mucho pedir— por el bien de todos. Así que son ellos, los políticos, los que tienen que trabajar para NOSOTROS, que para eso  les pagamos sus sueldos con nuestros impuestos.

Así que cuando un político se corrompe, está traicionando la confianza de sus electores. Peor, se está burlando de ellos.

Si yo fuera presidente del gobierno, también incluiría en dicha ley un endurecimiento de las penas de cárcel, así como la confiscación a los políticos corruptos de todo el dinero recibido durante la trama de corrupción. También la confiscación y posterior venta de los muebles e inmuebles adquiridos por el político corrupto con el dinero de los sobornos. Todo ese dinero se destinará a la Seguridad Social.