Colas, temores y acaparamiento en el primer día de ventas tras la rebaja de precios

Los cubanos recibieron en la semana que termina una de las noticias más trascendentales de los últimos años: una rebaja del 20% en el precio de los alimentos de primera necesidad en la canasta básica, tanto en los productos que se venden en divisas como en pesos cubanos. Es la primera vez desde la creación de los mercados en divisas.

     Esta medida, anunciada ayer, viernes 22, entró en vigor ese mismo día en todo el país. Y pasó lo que estaba previsto que pasara: afluencia masiva de clientes tanto en los establecimientos de venta en divisas como en  moneda nacional, sobre todo en los primeros, ante la incertidumbre de que la oferta escasee y comience el acaparamiento de los productos. Ese es el panorama de estos establecimientos en toda Cuba, tal como reporta la prensa nacional.  “La afluencia de personas que entran, salen y vuelven a entrar, las colas que no parecen aminorar, compradores con dos y tres jabas en mano (bolsas), neveras y estantes surtidos…”,  asegura el periódico Granma en su edición digital de hoy, 23 de abril.

      En los establecimientos de ventas en divisas, los dos productos más demandados son el aceite y el pollo. En el caso del aceite de soya el litro ha bajado de 2.40 pesos cubanos convertibles (CUC) a 1.95 y el de girasol de  2.60 a 2.10, mientras que el kilogramo de pollo entero que antes se vendía a 2.90 su nuevo precio es de 2.35 y el kilo de muslos baja de 2.40 a 1.80.

    En las tiendas de la red minorista del Ministerio de Comercio Interior, cuyos productos se venden en pesos cubanos (CUP), los artículos más demandados ayer fueron el arroz y los chícharos (guisantes). El arroz de importación, que antes de la rebaja se venía a 5.00 pesos la libra (medio kilogramo), se vende ahora a 4.00 pesos, mientras que el de producción nacional bajó de 3.50 a 3.00 pesos. El chícharo, por su parte, ha sido rebajado de 3.50 CUP la libra a 3.00.

Temor al desabastecimiento        

Los cubanos temen que esta rebaja de precios produzca un rápido agotamiento de los productos, tal como suele suceder con demasiada frecuencia en Cuba. El temor al desabastecimiento provoca acaparamiento, reconoce el periódico Granma. “Muchas personas piensan que se trata de una rebaja temporal y dentro de unos días los mercados van a estar va­cíos”, afirma Idalmis Campos, una de las clientes entrevistadas por dicho periódico, pese a que las autoridades cubanas insisten hasta la saciedad en que las rebajas son definitivas y que hay productos suficientes para satisfacer la demanda.

“No es un cambio temporal de precio, sino que en toda la red nacional de tiendas se va a implementar la misma tarifa, es importante que el cliente conozca esto y no se desespere y empiece a comprar por montones”, afirmó a Granma, Elmer Calderón, encargado de la unidad El Pórtico, en La Habana Vieja y aseguró que el abastecimiento a la tienda se efectúa cada 24 horas.

       Para frenar el acaparamiento, sobre todo en carne de pollo y aceite, en algunas tiendas han tomado la decisión de no permitir que un mismo cliente adquiera más de tres paquetes de muslos de pollo,  tres pollos enteros, una caja de pollo troceado y un máximo de cinco paquetes de picadillo y  tres botellas de aceite. Esta medida, si bien evita el acaparamiento, también crea más recelo en quienes piensan que si el país tiene alimentos suficientes para mantener las tiendas siempre abastecidas, no tiene sentido limitar las compras. 

Los cubanos piden rebajas en otros productos

Aunque la rebaja de precios en los alimentos de primera necesidad ha sido bien acogida, la mayoría considera que esta política de rebajas debe extenderse a otros productos también de primera necesidad. “La idea es buena, pero las disposiciones deben continuar y siempre con el propósito de mejorar las condiciones de vida del cubano. Hay otros surtidos que también son de mucha demanda como el jabón, el detergente y la pasta dental, y deberían incluirse”, afirmó Idalmis Campos a Granma.

        “Todavía faltan muchas cosas por rebajar, y estoy hablando de productos de primera necesidad, y no de zapatos, ropas, electrodomésticos, sino esos que son de consumo diario y que la gente requiere”, dice Manuel, otro de los clientes entrevistados por dicho periódico. Además de pedir rebaja de precios para los productos de aseo personal, otras personas entrevistadas consideran que también deben rebajarse los embutidos “dígase salchichas o perros calientes”, así como albóndigas y croquetas, “productos de gran consumo popular”.

      Pese a estas rebajas, tanto en los precios en divisas como en moneda nacional, los cubanos los siguen considerando demasiado altos para el salario medio en Cuba, en torno a los 480 pesos (unos 24 dólares). El propio periódico Granma lo reconoce: “Los ingresos siguen siendo insuficientes para satisfacer las necesidades básicas; aunque se reconoce por todos que este es el primer paso”.

 

Texto: José Antonio Tamargo

Foto: Alberto Borrego (periódico Granma)